Hace poco escribí un tweet que me dio la idea para escribir este post. El tweet decía: “Insistir en ser “project manager” en una organización funcional es de inconscientes o suicidas…” 

Una organización funcional es aquella que se organiza por áreas de conocimiento: departamento financiero, departamento comercial, departamento de producción, etc, organizados bajo un director general.

En mi opinión y experiencia, lo que caracteriza a las organizaciones funcionales es que los departamentos son completamente estancos y la única forma de entrar a ellos, es por la escotilla superior, el jefe del departamento.

Esto, que puede o no, ser un problema en condiciones normales, se vuelve tu peor pesadilla cuando alguien te nombra líder de un proyecto transversal. Palabras mágicas y pesadas como un ladrillo.

Si tú eres ese líder transversal ten en cuenta que:

  • Tienes pocos o ningún recurso a su disposición
  • Quien controla el presupuesto es el jefe funcional (cada uno el de su área)
  • Tienes poca o ninguna autoridad en el proyecto

Por lo tanto, no eres un director de proyecto, eres más bien un gestor de proyecto, un expedidor de proyectos, o como una vez dijo Daniel Echeverría, un “project mindundi”.

Una vez hayas aceptado esto y si tu vocación es la de hacer que las cosas se hagan, la de provocar movimiento, la de vivir por y para el éxito de las nuevas iniciativas que pones en marcha, ¡no desesperes! y, por supuesto, ¡nunca abandones!

Sigue estos 6 consejos y quizá tu vida como líder transversal sea más feliz.

1. Pon tu mayor esfuerzo en la comunicación.

Si un director de proyecto con autoridad, equipo y control presupuestario dedica más de un 80% del tiempo a la comunicación, tú deberás dedicar el “120%”.

2. Trabaja para tener las ideas claras,

bien de lo que hay que hacer o del método que vas a seguir con el equipo para conseguir tenerlas claras. Si tu equipo está perdido, los irás perdiendo uno a uno por el camino. Y recuerda lo que dijo una vez Albert Einstein:

“Si no lo puedes explicar de una manera sencilla, es que no lo entiendes lo suficiente” – Albert Einstein

3. Transmite a los jefes funcionales, todo lo que transmitas al equipo

porque te guste o no, el equipo solo llevará a cabo lo que les has pedido cuando su jefe funcional se lo diga (no cuando se lo digas tú)

4. Influencia, influencia y, si no sabes, aprende a influenciar en los demás.

Es la única herramienta que tienes en esta jungla.

5. Haz de tu jefe tu primer aliado.

Al igual que el resto, tú tienes un jefe funcional. Haz uso de su influencia y autoridad cuando la tuya se quede corta. Esto no significa que vayas dando órdenes por la empresa en nombre de tu jefe (triste, pero más de uno lo hace) sino que al igual que transmites los pasos que hay que dar para alcanzar el objetivo a tu equipo y a sus responsables, mantén también informado a tu jefe y haz que él sea el que influencie a niveles superiores por ti.

6. Da resultados.

Solo podrás funcionar como líder de proyectos transversales a largo plazo dentro de una organización si das resultados visibles de manera continuada.

Si aplicas bien estos consejos, conseguirás algo muy poderoso dentro de una empresa (sea cual sea su tipo de organización), liderazgo.

La gente te seguirá porque serás sinónimo de profesionalidad y resultado. Querrán trabajar contigo, bajo tu dirección, porque de ese modo ellos, como profesionales, consiguen también resultados y logran sus objetivos.

Esto te hará el camino y la vida más fácil, pero no cambiará tu realidad, que es que trabajas en una organización funcional, llena de jefes funcionales deseando ponerse medallas (merecidas o no), y que habrá muchos días en los que sigas queriendo tirar la toalla… pero lo dicho, ¡no te rindas!